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Limpieza de agua inteligente y económica

Hay muchas maneras de asegurar de tener agua limpia en el invernadero usando filtros. Es importante de reflexionar bien de antemano sobre en qué invertir. “En muchas empresas hay un filtro principal de 130 micras y en los compartimientos de los grifos hay filtros de 100 micras. Eso es poco práctico. Es mejor al revés.”

La filtración es el proceso donde se eliminan partículas sólidas de un gas o un líquido, forzando estos a través de un medio poroso.


El agua se está volviendo escasa, lo que obliga a las empresas de usarla con más eficacia.”

Si se trata de filtros, eficacia y calidad están relacionadas. Utilizando los filtros adecuados para la empresa y aplicándolos de una manera correcta, la calidad está garantizada. Igualmente, los filtros deben funcionar eficazmente. “El enjuagar de un filtro consume agua y tiempo, pero la selección acertada de los filtros evita enjuagar más de lo necesario.”
Para obtener agua de buena calidad para una empresa y usarla de forma económica, un conocimiento del funcionamiento y de las posibilidades de los filtros es muy útil.

Lo que hay que tener en cuenta

Equivocadamente, al comprar un filtro, la capacidad suele ser lo primero que se mira. “Sin embargo, lo primero que hay que tener en cuenta es la carga de suciedad del agua. Es la cantidad de suciedad que un filtro tendrá que eliminar del agua.” En la horticultura a veces se cambia de agua de lluvia a aguas superficiales durante periodos de sequía y los dos tipos de agua se diferencian mucho en nivel de suciedad.

Eso hay que tener en cuenta al elegir el filtro. El paso siguiente es determinar el tamaño necesario del filtro. Ese tamaño del filtro se determina por el producto que se tiene que proteger, por ejemplo el gotero o el aspersor.

A continuación tiene que estar claro cuál es la capacidad, esa determina la dimensión del filtro. “Por otra parte se tratará cuestiones como: quieres un filtro que se limpia automáticamente o manualmente, hay condiciones especiales con respecto a la presión, temperatura o sustancias químicas y qué lugares en la empresa o la red de tuberías serán los más adecuados para la instalación de los filtros.”

Filtros profundos

En un principio hay dos maneras para filtrar el agua en horticultura: filtración profunda o filtración superficial.

Filtración profunda se aplica en filtros de arena. El grado de filtración en los filtros de arena depende del diámetro de los granos de arena y de la velocidad de flujo.

El diámetro de los granos de arena determina la finura con la cual se filtra. “El tamaño de un filtro de arena es una sexta parte del diámetro del grano de arena. Si tienes arena con un diámetro de 600 micras (una micra es una milésima parte de un milímetro), entonces tienes un filtro con un tamaño de 100 micras.”

No obstante, en la práctica los filtros de arena también retienen partículas que son mucho más pequeñas. Y la medida en la cual eso ocurre, depende de la velocidad con la cual el agua pasa por el filtro. Cuánto más despacio corre el agua, más finas son las partículas que se filtran.

Esto está relacionado con las fuerzas de Van der Waals, el magnetismo y otras uniones entre las partículas de suciedad y el agua. “Si empujas 55 metros cúbicos de agua por hora a través de un filtro de arena de un metro cuadrado, un filtro de arena normal filtrará las partículas de entre 50 y 80 micras del agua. Sin embargo, si filtras solamente 10 metros cúbicos de agua por hora por metro cuadrado de filtro, se filtrarán incluso las partículas de 25 micras.”
Con esto también se explica que la capacidad de un filtro no significa mucho en el caso de filtración por arena.

La capacidad depende de la filtración deseada y no solamente del tamaño del filtro.

El refluir de un filtro de arena es una tarea delicada. Refluir ocurre por enjuagar agua por el filtro en la dirección contraria y conducirla al desagüe. “La velocidad con la cual esto sucede tiene que ser lo suficientemente alta para levantar la arena para que se raspa la suciedad de las partículas, pero tampoco debe ser tan alta que se lava la arena del filtro. Si la velocidad de refluir es demasiada baja, no se levanta la arena, pero se generan canales en la cama de arena, resultando en una mala filtración del filtro de arena. Un problema de los filtros de arena es el hecho de que se queda un residuo de agua sin filtrar dentro y debajo del filtro después del refluir. Esta se puede drenar, pero es aún mejor refluir con agua filtrada.

Filtros superficiales

La segunda manera más usada de filtrar agua es la filtración superficial.

La ventaja de estos filtros es que funcionan permanentemente y son capaces de ‘enjuagar’ y filtrar a la vez. En la horticultura se suelen usar los filtros denominados SAF (Suction Automatic Filter). Filtros SAF tienen varias capas de malla con agujeros pequeñitos por los que se empuja el agua.
El tamaño del filtro varía entre las 10 y las 800 micras. El agua de filtrar se introduce en la parte interior del cilindro y se empuja por los agujeros para fuera, proceso durante lo cual los restos de suciedad se quedan en la parte interior. Un número de boquillas - conectadas a un desagüe - se mueve durante el enjuague por la parte interior del cilindro. Porque apenas hay presión en la boquilla, se empuja agua desde fuera en la boquilla, en el lugar donde la boquilla toca el filtro, resultando en el lavado de la suciedad hacia el desagüe. Por lo tanto se invierte la corriente en el sitio donde la boquilla toca el filtro. Moviendo la boquilla con un movimiento giratorio por el filtro, se limpia todo el filtro durante la filtración.“

La gran ventaja de este sistema es que se puede filtrar continuamente y que con un filtro relativamente pequeño se puede filtrar grandes cantidades de agua. Además esos filtros usan una cantidad relativamente pequeña de agua de enjuagar y se automatizan fácilmente.”

En el caso de materiales deformables como algas u otro material orgánico en el agua, se selecciona una malla de filtro extra fina.

Selección adecuada

El consejo que quiero dar a los productores es que previamente sepan muy bien las características del agua disponible y para qué la quieren utilizar. “Un filtro automático es más caro, pero lavar el filtro manualmente con mucha frecuencia tampoco es barato. Ten en cuenta también el ahorro de espacio y la cantidad de agua de enjuagar que se tiene que conducir al desagüe – posiblemente al alcantarillado. Calcula entonces muy bien lo que sale lo más económico.” y para terminar.

¿Qué quería decir la afirmación que es mejor tener un filtro principal de 80 y filtros de compartimientos de grifo de 130, en vez de al revés?

A primera vista parece más lógico ir de más grueso a más fino. Pero en realidad no es así. Si pones como filtro principal un 80 micras, tienes agua de buena calidad garantizada en tu red y solamente tienes que lavar el filtro principal frecuentemente.

Con el 130 micras capturas una posible suciedad que se podría formar por ejemplo por la precipitación de fertilizantes etc. y como normalmente no hay mucha, sólo hace falta lavar los filtros de compartimientos de grifo muy de vez en cuando. Si se hace al revés, es necesario lavar todos los filtros muchas veces. Con eso se pierde bastante mucha agua y tiempo.”

La selección de un filtro
- Para la selección del filtro, ten en cuenta la cantidad de suciedad en el agua.

-El grado de filtración en filtros de arena depende del diámetro de los granos de arena y de la velocidad de flujo. Eso implica que la capacidad especificada de un filtro no es muy significativa.

- La ventaja de estos filtros superficiales es que pueden funcionar continuamente y son capaces de lavar y filtrar al mismo tiempo.

- Un filtro automático es caro, pero lavar el filtro manualmente con mucha frecuencia tampoco es barato.

- Es mejor tener un filtro principal de 80 micras y filtros de compartimientos de grifo de 130, en vez de al revés.